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Un abogado frente al teletrabajo: «El año que trabaje en zapatillas»

By 2nd junio 2021 No Comments

Por Borja Adrados, abogado y economista. Fundador de @lexhorizon.

Como si de un aniversario se tratara siempre recordare aquel 12 de marzo de 2020 cuando despedí en la puerta del despacho a un cliente, cogí mi Tablet, apague las luces y cerré la puerta. Recuerdo ese momento como si fuera la escena final de una serie de televisión pero paradójicamente no fue el final sino el principio de una gran aventura que no acaba más que de empezar.

Después de 2 meses en los que los salones se convirtieron en despachos, aulas y gimnasios muchos de nosotros cambiamos nuestros hábitos más arraigados y nuestras costumbres más personales (yo ahora desayuno todos los días)

A quien se atreva a leer estas breves reflexiones le advierto que este es solo mi punto de vista, mi experiencia que hay muchas otras y seguramente contrarias a mi forma de ver las cosas, pero eso es lo realmente enriquecedor que hay muchos puntos de vista y formas de entender la abogacía.

Desde que empecé a ejercer hace poco menos de una década he tenido la firme convicción que nuestra querida profesión se encontraba muy desfasada y que era necesario dejar entrar la tecnología a todos los niveles. Hasta el año pasado no habíamos llegado a subir ese pequeño escalón como era normalizar el teletrabajo.

1.- Ventajas de trabajar desde casa

Seamos sinceros el teletrabajo no sirve para todas las personas y mucho menos para todos los tipos de trabajo. Desde mi punto de vista la abogacía se encuentra en el límite de esos trabajos en los que sí puede encajar esta modalidad de trabajo.

La abogacía necesita de contacto con los clientes y con los diferentes órganos judiciales y administraciones, pero a la vez ese contacto no es impeditivo para que el trabajo de despacho se pueda realizar desde nuestra vivienda, coworking o desde el lugar que nosotros decidamos como mejor e idóneo.

Desde mi punto de vista la principal ventaja del teletrabajo radica en el control total del tiempo y la distribución de este tanto en el plano personal, como en plano profesional. Medí el tiempo que tardaba en ir y volver al despacho y aunque vivo en una ciudad pequeña ese tiempo ascendía a 1 hora y 20 minutos al día (cuatro trayectos de 20 minutos)

Ese tiempo que he ganado lo dedico para despertarme de otra manera, para poder desayunar sin prisa y ponerme a trabajar de una forma saludable y beneficiosa.

Otra gran ventaja del teletrabajo radica en la reducción de costes fijos vinculados a la actividad. El espacio físico no es tan importante y queda reducido a las necesidades de tener un espacio dedicado a recibir las visitas ineludibles que no pueden tenerse por videollamada. Esto supone que las oficinas que veremos de aquí a unos años de los abogados autónomos serán más pequeñas y dedicadas a ese único objetivo “las visitas”. También se fomentara que los despachos se afinquen en los distintos otros conceptos de oficina como son los “coworking” u oficinas compartidas que te ofrecen un espacio de trabajo a menor coste. En mi caso, dispongo de una oficina pequeña en la que solo atiendo personas.

2.- Inconvenientes del teletrabajo

Pero no todo son ventajas en el teletrabajo. Irremediablemente, también existen muchos inconvenientes a la hora de emprender una forma de trabajar totalmente distinta a la que estábamos acostumbrados hasta ahora.

El primero y principal es encontrar un equilibrio entre hogar y oficina. El mayor error que cometí al empezar a teletrabajar fue priorizar el espacio de trabajo por encima del espacio de vivienda lo que conllevo con el tiempo a una sensación y creencia de que estaba viviendo en una oficina con un sofá y una cama.

Es muy importante que antes de comenzar a teletrabajar la persona encuentre su método (luego hablare de ello) y su sitio dentro de la vivienda para evitar una absoluta dependencia con el trabajo.

No hace falta tener una casa grande donde destinar un espacio para montar un despacho, sino encontrar una nueva forma de trabajar de forma saludable, productiva y segura.

Otro gran inconveniente es la falta de socialización. Siempre recordare que el día de mi jura el decano de mi colegio nos dio la bienvenida diciendo que la profesión de abogado es una profesión solitaria, y aunque tenía toda la razón  ya que dedicamos mucho tiempo a estudiar, preparar y redactar los asuntos el ser humano es un ser sociable por naturaleza y el abogado lo es aún más nos encanta reunirnos, nos encanta contar batallas y pedir consejo a otros compañeros. Podemos y tenemos que seguir en contacto con nuestros compañeros y clientes pero de forma distinta y localizada en otros momentos del día o de otra forma como son las llamadas y video llamadas.

También uno de los inconvenientes del teletrabajo es la sensación de estar trabajando todo el día. De la misma manera que no es teletrabajo tender una lavadora a las 11:00 de la mañana de un martes (y con la nueva tarifa de la luz se podría tipificar como delito) tampoco lo es trabajar 12 horas al día. Es muy importante que la persona que decida teletrabajar se fije un horario de trabajo y fuera de ese horario desconecte el ordenador y silencie el móvil.

3.- Mi método e inversión necesaria

Creo que la mejor manera para comenzar a teletrabajar es elaborar un método o rutina tanto personal, como laboral. Mi rutina siempre comienza a las 7:00 horas y la comienzo abriendo Twitter y leyendo la prensa jamás se debe comenzar rápidamente y a trabajar hay que tomarse un tiempo para conectar.

Además, es necesario encontrar un método viable de trabajo. Recomiendo digitalizar completamente el despacho da igual de que papel se trate pedir a los clientes que te lo envíen por pdf o escanearlo uno mismo y devolverle el original al cliente hará que tu casa no esté siempre repleta de papeles. Esto unido a un buen programa de gestión de expedientes hará tu vida mucho más fácil.

Por otra parte, es conveniente que se invierta algo de dinero en una buena silla de trabajo, para teletrabajar no vale coger la silla de la cocina o del salón tu espalda te lo agradecerá. Si no quieres gastarte mucho en una silla yo siempre recomiendo las sillas de gamming.

En el caso de que una persona se quiera atrever a realizar visitas de manera telemática la cámara y sonido del ordenador no son tan buenos y comprar una web cam externa y un micrófono profesional marca la diferencia.

4.- Un nuevo horizonte

Creo que el teletrabajo apareció de manera intensa como un salvavidas en el momento más complicado de nuestra historia reciente pero que con el tiempo muchos profesionales se unirán a esta nueva forma de trabajar. Ya sea por querer reducir costes, conciliación familiar,  o por el mero hecho de no encajar con el modelo establecido.

Se abre ante nosotros una nueva forma de trabajar gracias a la tecnología, una nueva forma de entendernos a nosotros mismos como profesionales y cubrir las nuevas necesidades de nuestros clientes de manera más eficaz, rápida y productiva.

Todavía queda mucho camino y muchas cosas que mejorar pero no hay duda que hemos avanzado mucho en el teletrabajo y en la forma de abordar la abogacía.

Por mi parte, este año de teletrabajo ha sido un gran año en mi vida y en el que siempre recordare como el año en que trabaje en zapatillas.

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